«No sé muy bien
qué me pasa».
Emociones que se acumulan, inseguridad, comparación o dificultad para reconocer lo que necesitas.
02 / PSICOLOGÍA PARA ADOLESCENTES
Entre lo que eras y lo que estás descubriendo, mereces un lugar donde sentirte escuchado.
Un espacio para empezar
UNA ETAPA CON MUCHAS PREGUNTAS
La adolescencia puede traer cambios en el cuerpo, las amistades y la forma de verse a uno mismo. Lo que antes servía deja de encajar, y encontrar nuevas referencias lleva tiempo.
A veces resulta difícil explicar lo que pasa sin sentir que alguien va a corregirlo enseguida. El acompañamiento busca abrir una conversación donde la experiencia del adolescente tenga un lugar propio.
LO QUE PUEDE ESTAR PASANDO
Son situaciones sobre las que se puede conversar; no constituyen diagnósticos ni describen un tratamiento específico.
Emociones que se acumulan, inseguridad, comparación o dificultad para reconocer lo que necesitas.
Amistades que cambian, búsqueda de pertenencia y preguntas sobre la propia identidad y las relaciones.
Deseo de autonomía, discusiones que se repiten y dificultad para expresar necesidades sin enfrentarse.
Expectativas, decisiones y preocupación por el futuro que pueden hacer difícil encontrar un ritmo propio.
CONFIANZA ANTES QUE PRISA
Parto de su experiencia y de sus preguntas para construir un espacio de escucha. Los objetivos se conversan y la relación se construye respetando su ritmo, sin exigir que lo cuente todo desde el primer día.
Acompañar no siempre significa tener una respuesta. La familia puede necesitar orientación para escuchar de otra manera y entender los cambios en la relación.
Antes de empezar se explica qué información se comparte, con quién y en qué circunstancias, teniendo en cuenta la edad, las responsabilidades de cuidado y los límites legales aplicables.
MODALIDADES DE CONSULTA
Os acompaño de forma presencial y a domicilio en la zona de Alicante, y online en toda España. Podemos hablar de vuestra situación y valorar juntos qué modalidad se ajusta mejor a vuestras necesidades.
La modalidad, la disponibilidad y las condiciones se acuerdan directamente conmigo antes de la primera sesión.
Contacta conmigoCÓMO PUEDE EMPEZAR EL CAMINO
Puede iniciar el contacto la familia o el propio joven. En el caso de menores, se aclararán los requisitos para comenzar.
La conversación inicial ayuda a entender la preocupación del adolescente y la de quienes lo acompañan.
Se acuerdan la participación familiar, los objetivos iniciales y el marco del acompañamiento, si resulta adecuado.
El formato, la frecuencia y la participación de cada persona se acuerdan después de conocer la situación. No se presupone un tratamiento concreto.
PREGUNTAS QUE PUEDEN SURGIR
También hay espacio para preguntar antes de empezar.
Forzar una conversación puede aumentar la distancia. Podéis consultar primero cómo plantear la propuesta y escuchar qué le preocupa o qué espera de ella.
La organización de los encuentros se acuerda según la edad y la situación. Se explicará cómo se cuida su privacidad y cómo participa la familia.
Puedes plantear una consulta inicial. Si eres menor de edad, antes de iniciar el acompañamiento se aclarará la autorización necesaria de tus representantes legales.
Los acuerdos de confidencialidad y sus límites se explican al principio. No se puede prometer secreto absoluto, especialmente si existe un riesgo que exige protección.
UN PRIMER PASO, A VUESTRO RITMO
A veces basta con empezar por «hay algo que me preocupa». El primer contacto puede servir para aclarar dudas sobre el acompañamiento.
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